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Si has llegado a encontrarte con estas palabras, tienes libre elección de seguir leyendo o parar aquí. Si paras, será como si nada hubiera pasado, pero si te atreves a leer... Quién sabe lo que puede pasar... De entre quienes me conocen no creo que todos sepan cómo soy en realidad, ya que suelo ser muy hipócrita con los demás. Suelo guardarme todo lo que siento y para dejarlo ir escribo este blog. No pretendo que nadie lo lea, esto lo hago solo por mí. Sé que suena egoísta, pero sé que lo soy. No es que vaya a escribir solo penas y lamentos, todo lo que pienso y siento trataré de reflejarlo aquí. Que no se os haga difícil la elección, esto sólo es un sueño y podéis despertar con sólo desearlo.

7/05/2011

Sueño veraniego I

Me he dado cuenta de que en verano sueño bastante, y la verdad es que sueño cosas curiosas. Supongo que merece la pena escribir mis sueños veraniegos y dejarlos aquí para que no caigan en el olvido y, por si algún alma curiosa se siente con ganas de leer historias extrañas con muy poco sentido.

Recuerdo que volvía a estar en clase y necesitaba grabar un vídeo que montaríamos para el final de curso, así que tenía que recortar una parte de una película de Disney (creo que Anastasia) Así que mi madre y yo fuimos de viaje a Londres y, en vez de ir en avión, aparecimos en el aeropuerto directamente, donde casualmente estaba una profesora que me había dado clase que era irlandesa a la que saludé. De allí un autobús nos llevó a una habitación llena de cosas de Mickey Mouse, pero yo tenía que grabar el vídeo para clase y necesitaba ir a ver a esa profesora mía, así que; cuando mi madre fue a por el pan, cogí el autobús de nuevo, pero esta vez me dejó en un mercado. Yo le pedí a esa mujer que me ayudara, pero ella estaba con su tía abuela así que pasó de mí. Al ver que no me hacía caso pedí que me indicara el camino de vuelta al aeropuerto y así yo sabría volver, ya que sino mi madre, cuando volviese de coger el pan y no me viese, se enfadaría mucho y luego me echaría la bronca por haberme escapado. Ella me respondió que era muy conmovedor que fuera a cantarle una canción compuesta por mí a nuestra tutora, pero yo le expliqué que no era eso, sino que tenía que montar un vídeo como tarea para clase, pero se ve que ella no me creyó. Entonces le pedí que me dijera cómo volver al aeropuerto y ella me dijo que en realidad estábamos en el aeropuerto. Era cierto, porque desde siempre, ese mercado se había considerado parte del aeropuerto, pero yo le especifiqué que quería volver al lugar dónde nos habíamos encontrado antes, pero ella no me hizo caso, solo soltó otra frase que no venía a cuento. Yo, enfadada, decidí volver a pie yo sola, a ver si encontraba el camino de vuelta, mas ella intentó seguirme y llamar mi atención. No obstante, yo ya me había cansado y no le hacía el menor caso.

En ese momento desperté y este sueño de verano se diluyó.

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